diumenge, 7 de febrer del 2010

Ecologistas en Acción pide el adelanto de la edad de jubilación a los 60 años

Ante el inesperado anuncio del Ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, de la necesidad de retrasar la edad de jubilación a los 67 años, por motivos económicos, Ecologistas en Acción ha reaccionado pidiendo todo lo contrario, adelantarla a los 60 años. El motivo no es solo social, sino también ambiental, por el ahorro de recursos que supondría.

La disminución en el consumo de energía y materiales es uno de los objetivos fundamentales de cualquier grupo ecologista. Según datos del Informe “La energía en España 2008”, del Ministerio de Industria, el 34,5% y el 37,9% de la energía final se consumió, respectivamente, en Industria y transporte. El 27,6% restante fue consumida en “Usos diversos”. De esta cantidad la mayor parte es debida al sector servicios y administración pública.


Es decir, la mayor parte de la energía consumida – y como consecuencia de materiales y de generación de residuos – se consume en los centros de trabajo. Por ello trabajar menos no es solo un objetivo social, sino la clave para una sociedad que aspire a situarse en el camino de la sostenibilidad.

Así las cosas, reducir la edad de jubilación a los 60 años supondría un ahorro energético neto de gran trascendencia, por cuanto muchos de esos puestos de trabajo se cubrirían por personas en paro, pero un ahorro en definitiva, que podría llegar al 10% de la energía consumida. Mucho más que sustituir millones de bombillas por otras de bajo consumo, sin esfuerzo por parte de la población y políticamente rentable. Además, la reducción de emisiones asociado a ese ahorro supondría unos 40 millones de toneladas, es decir unos 500 millones de euros al precio actual de la tonelada de CO2. Solo con ello se pagarían 25.000 pensiones de 20.000 euros.

Para Ecologistas en Acción, aducir motivos económicos para no sólo no adelantar, sino retrasar la edad de jubilación, es indecente en una octava potencia económica mundial en la que abundan grandes fortunas e ingresos superiores al millón de euros anuales. Mucho más importante es conseguir, con esta sencilla medida, una sociedad más sana y sostenible.